


Los elementos naturales están presentes siempre en las escuelas Waldorf, también es así en el caso de los utensilios de escritura. Su importancia en la coordinación ojo-mano, la iluminación, la postura corporal, todo ello nos ayuda a tener una visión saludable. Desde muy pequeños, hay que estar atentos a la manera en que se cogen los utensilios de escritura para velar por una postura fluida, libre de tensiones, equilibrando la energía, evitando agotarnos y, a la vez, respetando nuestros ojos y nuestra mirada. Las canciones y cuentos para los niños son recursos eficaces y cercanos. La mirada del adulto hacia la conquista de una buena escritura puede lograr un desarrollo adecuado para los niños y niñas, con ternura y un acompañamiento afectuoso.
Esta práctica fue aplicada en Cataluña, Barcelona, Vallès Oriental.
