


En aquesta píndola us explico de quina manera reflexiono amb l’alumnat sobre la lateralitat. A través d’una pràctica molt senzilla experimenten perquè les persones i alguns objectes tenen dreta i esquerra i per què hi ha objectes que no en tenen.
Hay alumnado que muestra muchas dificultades para identificar cuál es el lado izquierdo o el derecho; en realidad es algo arbitrario que a un lado del cuerpo se le llame lado derecho y al otro izquierdo, pero es un constructo social que debemos reconocer cuando queremos orientarnos en el espacio siguiendo unas indicaciones.
La práctica que propongo es colocar una serie de cosas delante de los alumnos que realizan la experimentación: un compañero o compañera, y objetos como una silla con respaldo, una pelota, un aro y una mochila (se pueden utilizar otros, como verás en el vídeo).
La maestra va dando premisas que deben ir ejecutando:
– Ponte delante / detrás / a la derecha o a la izquierda del objeto o la persona.
Haz que el objeto o la persona quede a tu derecha / izquierda / delante de ti o detrás de ti.
– Después vuelve a repetir la premisa “ponte a la derecha o a la izquierda de…” y una vez que el alumno lo ha hecho, la maestra gira el objeto o la persona.
– En el caso de la silla, la persona y la mochila: al girarlas se modificará la colocación, dejarán de estar a su derecha o izquierda y habrán de cambiar de lugar para volver a colocarse correctamente.
– En el caso de la pelota o el aro: al girarlas la persona seguirá teniendo el objeto a su derecha o izquierda, no hará falta que modifiquen su posición.
Al observar lo que ha pasado podemos preguntar “¿qué creéis que ha pasado?”, la conclusión a la que llegan es que para tener derecha e izquierda hace falta tener delante y detrás. Las personas, la silla con respaldo y la mochila tienen parte de delante y parte de detrás, y eso hace que tengan derecha e izquierda. En cambio, los objetos que no tienen parte de delante y detrás no tienen derecha e izquierda y, por lo tanto, somos nosotros quienes situamos los objetos a nuestra derecha o izquierda.
Esta práctica fue aplicada en Sabadell, Valles Occidental.
