


Un material puede estar hecho de madera, metal, piedra, yeso, barro, lana, papel… y, dependiendo de su composición, le aportará cualidades diferentes de dureza, maleabilidad, fragilidad, peso o ligereza. De la misma manera, el movimiento también puede tener diferentes cualidades y, en esta píldora y en la anterior y la posterior (5, 6 y 7), os hablaré de algunas de estas cualidades de movimiento y de cómo introducirlas en el aula a través de diferentes ejercicios y de cómo trabajarlas de manera progresiva.
Experimentar las cualidades del movimiento les ayuda a tomar conciencia de diferentes maneras de moverse, buscando su propio movimiento, al mismo tiempo que genera una base que permite posteriormente realizar movimientos más complejos, combinarlos entre sí y moverse de manera más consciente, ya sea en propuestas de improvisación como en danzas organizadas o coreografías.
En la píldora 6, concretamente, os presento el movimiento seguido y continuo. Sus características principales son la fluidez, la continuidad en el movimiento y la esponjosidad. El movimiento es como una ola y, en cuanto a la mirada, no cambia el foco de manera brusca, sino que sigue un recorrido continuo.
En esta píldora también te explico posibilidades de cómo combinarlo con el movimiento articular, de manera que los niños y niñas puedan experimentar el contraste entre ambos tipos de movimiento.
En cuanto a la edad recomendada, se puede adaptar a todos los niveles, pero en la escuela realizamos esta propuesta en ciclo inicial (6-8 años) y, a partir de esta base, en los siguientes ciclos ampliamos esta cualidad de movimiento a través de otras propuestas que te explicaré en nuevas píldoras más adelante.
Como ya comenté en el vídeo anterior, es muy interesante poner un nombre a los ejercicios para que, en sesiones posteriores, con solo decir el nombre ya conecten con lo que se debe hacer, sin necesidad de dar explicaciones. En este caso lo llamamos “la marioneta” o bien “la gelatina” (el nombre puede decidirlo la docente o acordarlo con el alumnado para que sea más significativo).
Del mismo modo, escoger una música concreta para cada propuesta ayuda a identificar esa pieza musical con el ejercicio específico, y con solo escucharla inician espontáneamente la propuesta de movimiento.
Esta práctica es aplicada en una escuela pública de educación infantil y primaria del Vallès Occidental, Sabadell.
