


Para comenzar el día de una manera bonita, equilibrada y consciente, creando un ambiente de grupo en un cuidado social, con presencia y con energía del sol, energía positiva llena de vitalidad y de sentido espiritual con las fuerzas sánscritas. Un ritual que se perpetúa día tras día, con el trabajo de las fuerzas de la voluntad y el empuje necesario para alcanzar y poder adentrarse en el trabajo diario desde nuestra propia luz interior, nuestra llama que nos acompaña en todo nuestro proceso de crecimiento y plenitud.
Representado en dos vídeos: el primero con el encendido y apagado de la vela tanto en infantil como en primaria, y el poema sagrado de la mañana como segundo vídeo, haciendo referencia a primaria, tanto el poema de 1.º a 4.º como el correspondiente a partir de 5.º en adelante.
Esta práctica fue aplicada en: Cataluña, Barcelona, Vallès Oriental.
