

La teoría PASS, desarrollada por Das, Naglieri y Kirby (1994), ofrece un enfoque innovador de la inteligencia y los procesos cognitivos. Esta teoría concibe la inteligencia como la forma particular que tiene cada individuo de resolver situaciones problemáticas y afrontar retos de aprendizaje. Por lo tanto, las dificultades escolares se consideran manifestaciones del funcionamiento cognitivo, no meras deficiencias. Según la teoría PASS, el coeficiente intelectual no es una medida fiable de la capacidad intelectual. Las pruebas psicométricas tradicionales no reflejan la complejidad de los procesos cognitivos individuales. Por el contrario, el aprendizaje y el desarrollo intelectual son dinámicos y maleables, y pueden mejorarse con estrategias pedagógicas adecuadas y trabajo metacognitivo.
La importancia de la metacognición desde una edad temprana
La metacognición permite a los niños comprender cómo piensan, gestionar sus emociones y optimizar su aprendizaje. Cuando se trabaja desde una edad temprana, se convierte en una base sólida para adquirir nuevos conocimientos y habilidades. Esto refuerza la confianza, la autonomía y la capacidad de resolver problemas.
El papel de las emociones en el aula
Las metáforas son herramientas eficaces para explicar cómo funciona el cerebro. A través de ellas, se destaca la importancia del trabajo emocional: las emociones constituyen la base sobre la que se construye la cognición. Cuando los niños aprenden a reconocer y canalizar sus emociones, sus capacidades cognitivas y creativas mejoran significativamente.
Inteligencia flexible y aprendizaje personalizado
La teoría PASS posiciona la inteligencia como un proceso flexible, que integra el conocimiento, la emoción y la metacognición. Esto permite maximizar el potencial individual de cada alumno y crear un aprendizaje significativo, personalizado y duradero.
La píldora n.º 1 de esta serie de 10 partes es la base de las siguientes, ya que sirve de introducción a lo que viene después. Además, este módulo cubre los fundamentos de la neurociencia, analiza la importancia del trabajo metacognitivo desde una edad temprana y cómo puede llegar a ser esencial para adquirir el aprendizaje posterior, al tiempo que hace hincapié en el concepto de inteligencia como algo en lo que se puede trabajar y que no es estático.
Trabajando con metáforas, podemos explicar cómo funciona el cerebro humano. En este módulo en particular, hemos seleccionado tres metáforas prácticas que ilustran la importancia del trabajo emocional en el aula. Se presenta la relevancia de la dimensión emocional y cómo esta puede permitir que la dimensión cognitiva se desarrolle con el mayor potencial personal e individual posible, situando la capacidad de dar la importancia debida al aspecto emocional en la adquisición de estas habilidades en primer lugar como la base del aprendizaje.
Esta práctica fue aplicada en Solsona, Lérida, Cataluña.
