

Poder vivir con plenitud y felicidad la infancia es la base para ser adultos libres y críticos. Vivenciar las etapas con amor y respeto en cada momento, respirándolas, dándoles el lugar y el tiempo que merecen, es un regalo, un fruto sano que se desarrollará con sentido y coherencia.
Poner conciencia sobre los tipos de juegos y juguetes que ofrecemos a nuestros niños; adecuar y conocer el tipo de imágenes que ponemos a su alcance, los tipos de cuentos que llegan a sus manos, las canciones; cómo potenciar, fomentar y alargar la fantasía; dosificar y ser críticos con las nuevas tecnologías respecto a nuestros hijos, a nuestros alumnos, a los niños del futuro.
Esta práctica fue aplicada en: Cataluña, Barcelona, Vallès Oriental.
